Una buena alimentación puede prevenir el riesgo de padecer demencia senil

Como la cantidad de energía que requieren los adultos mayores se va reduciendo poco a poco, y cada vez necesitan menos calorías, es preciso que su alimentación se enfoque en los alimentos adecuados. 

Por este motivo, es importante que eviten el consumo de calorías vacías como, por ejemplo, en la forma de azúcar refinada y los alimentos que la contienen en exceso, puesto que termina quitándoles el apetito y no les aporta nutrientes, causando un daño silencioso al cerebro.

Para que podamos ayudar al cerebro del adulto mayor a mantener sus capacidades intelectuales en óptimas condiciones, por más tiempo, entrego a continuación una lista con los mejores alimentos. Es necesario incluir cada uno de ellos en la alimentación, al menos dos o tres veces por semana, para asegurar el constante y diverso aporte de nutrientes, esenciales para la salud cerebral.


Maqui: Ayuda a prevenir el envejecimiento prematuro. Consumir de preferencia en las mañanas.

Semillas de chía: Ayudan al funcionamiento de las neuronas y mejoran la actividad cerebral. 

Pasas: Estimulan el impulso nervioso al cerebro. 

Aceite de oliva: Brinda protección para los tejidos, evitando el envejecimiento prematuro. 

Pescados: Fortalecen el cerebro y ayudan a mejorar la memoria. 

Brócoli: Tiene la capacidad de potenciar la memoria y preservar la buena salud del cerebro. 

Palta: Protege al cerebro del desgaste prematuro. 

Frutos secos: Estimulan el sistema nervioso. 


Micronutrientes

Los siguientes micronutrientes tienen la capacidad de ayudar a  mejorar o preservar las funciones del cerebro. Se encuentran en diversos alimentos que es necesario incorporar en la alimentación lo más frecuente posible.

Calcio: Sésamo, coliflor, brócoli, rábano, nabo, trigo, algas, miel, le- chuga, aceitunas, uva, limón, cebolla, naranja, espinaca, tomate, avellanas, almendras.

Magnesio: Avena, trigo, nuez, almendras, apio, berenjena, naranja, pomelo.

Hierro: Frambuesa, arroz, manzana, nuez, pasas, hinojo, zapallo, ciruela, sésamo, lentejas, hojas verdes, alcachofa, betarraga.

Zinc: Alfalfa, frambuesa, durazno, huevo, damascos, trigo, zapallo, champiñón.

Boro: Pera, ciruela, legumbres, pasas, tomate, manzana.

Cobre: Palta, trigo, frutos secos, legumbres, lentejas, aceitunas, pasas, duraznos, cebollino, ciruelas.

Manganeso: Durazno, manzana, centeno, nabo, trigo, tubérculos, frutos secos, hojas verdes, cereales.

Fósforo: Algas, cebolla, berros, se- millas de girasol, sésamo, repollo, berenjena, rábano, puerro, coliflor, espinaca.

Selenio: Salvado, trigo, cebolla, tomate, brócoli, tubérculos, repollo, atún.

Ácido fólico: Frutillas, hojas ver- des, zanahoria, palta, melón, naranja, porotos verdes, huevo.

Ácidos grasos: Palta, linaza, sésamo, calabaza, nuez, avena, trigo, arroz, atún, salmón.

Vitamina C: Cítricos, pimentón, frutas, hojas verdes, ajo, cebolla, tomate, repollo, germinados.

Vitamina D: Alfalfa, manzana, berro, leche, atún, mantequilla.

Vitamina K: Hojas verdes, yogurt, ajo, tomate, alfalfa, yema, repollo.

Vitamina B: Semillas, trigo, jengibre, manzana, nabo, alfalfa.

Granja Magdalena

El Guardián de la Salud

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